martes, 27 de octubre de 2009

Acontecimientos inusuales

Cada mañana, al levantarme, se repetía el mismo suceso. Un libro aparecía fuera de su lugar en mi pequeña biblioteca personal: “La metamorfosis” de Franz Kafka. Me lo cuestione en muchas ocasiones, ¿quién lo movía por la noche? Pero con el tiempo llegué a verlo como algo normal y rutinario.

Y así fue durante algunos meses. Hasta que un día el ejemplar apareció tirado en el piso. Cuando me acerqué a recogerlo observé atónito que una especie de coleóptero se escondía debajo del librero. Sentir que me miraba fijamente fue patético. Aunque más patética fue mi locura al pensar que se trataba del joven Gregorio Samsa.

Por muchos días le proveí de alimento y agua antes de irme a trabajar. Cuando regresaba a casa, el enorme escarabajo se asomaba, me miraba con agradecimiento y se volvía a ocultar. Pero una noche, al llegar de mi jornada laboral, no se asomó. Lo busqué por todos lados sin encontrarlo. Había desaparecido, al igual que la obra de Kafka.

Traté de ser realista y razonable. Pensé que se trataba de un caso de psiquiatría. Pero al siguiente día, al salir de mi hogar, se me acercó un joven de aspecto raro. Me regreso mi libro, agradeció mi tolerancia y relativismo. Luego comenzó alejarse agitando, para despedirse, uno de sus cuatro brazos.

8 comentarios:

Lauri dijo...

¡Muy bueno! Un ser agradecido a otro que supo mirar y ver más allá de lo usual...
Hacía tiempo que no pasaba por aquí; te cuento que durante un tiempo entré ysiempre encontraba la misma entrada, y después no recibí las actualizaciones en mi escritorio,no sé por qué. Lo bueno es que hoy sí me apareció la info de tu blog, y aquí estoy de nuevo, encontrándome con varias cosillas que nos has dejado para leer. ¡Una suerte!
Saludos y hasta pronto!!!!

Guillermo dijo...

Cinco Picos....

Me parece un excelente relato, si nos enfocamos a nuestra realidad como moraleja seria un gesto de bondad y agradecimiento a la naturaleza y a los seres vivos, por supuesto al ser humano bondadoso, bueno y caritativo con sus semejantes a pesar de no conocerlos.....

VeroniKa dijo...

Nuestros dias tan rutinarios que parecen a veces, sin embargo también sufren alguna que otra metamorfosis, lo sé cuando, antes de acostarme, me miro al espejo y veo que mi cuerpo se cubre de escamas.;)

El merodeador mañanero dijo...

Un cuento pragmático. Con varias connotaciones filosóficas; existencialismo, estructuralismo y constructivismo social. Y además de eso, muy ingenioso y ameno.

Excelente, Javier.

Javier Ortiz dijo...

Tenía algún tiempo sin visitar tu blog, y ahora que lo hago, me encuentro con este magnifico cuentito, que da para varias interpretaciones… Muy buena obra derivada de La Metamorfosis.

Felicidades.

Javier Alfaro Martínez dijo...

¡Muchas gracias por sus afables comentarios!

Saludos.

Karla Preciado dijo...

Me ha encantado. Denota a un tiempo fluidez y pulimento. =)

Anónimo dijo...

jajajaja bueniiisimo !! me encanto !